martes, 22 de septiembre de 2009

Iterativo

Llueve sobre las curvas de mi espalda,
las caricias rechazadas.
Las mejillas apoyadas sobre ella,
que queriendo dejar huellas
sin pensar fueron borradas…
Lloran por dentro desangradas,
las palabras más temidas.
Que sin haber sido emitidas,
si que fueron derramadas...
En esta piel de madrugada,
siguen estando encrustadas,
aquellas huellas rechazadas.
Que habiendo sido negadas,
hoy me enseñan a sentir,
por encima del decir...
Aprendida la premisa,
sigo llorando caricias
que hoy no vuelven por aquí,
a pesar de las oleadas,
huracanes y tifones,
que la pasión provocaba.

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